«No hay mercado común, no hay libre circulación efectiva, no hay coordinación macroeconómica, no hay armonización normativa real, no hay incremento significativo del comercio interno, no hay apertura suficiente al mundo. Sí hay una burocracia sobredimensionada e ineficaz que se expandió sobre sí misma. Señores, la realidad no se discute, se mide», subrayó.
«La región necesita un arancel moderno, simple, competitivo y alineado con la práctica de los bloques dinámicos del siglo XXI. De lo contrario, seguiremos condenados a crecer por debajo del mundo. Hoy más que nunca, el bloque necesita una reforma institucional integral que reduzca el costo económico del Mercosur. La integración debe estar al servicio del comercio, no al servicio de la burocracia«, sentenció.